arlita2Esta vez hablamos sobre hormigones estructurales de baja densidad, un tema de lo más interesante y antiguo, ya que este tipo de hormigones fueron utilizados por los romanos en obras como la del Panteón de Roma o la de la cúpula de Santa Sofía de Estambul.

Que queréis hacer una rehabilitación y no se pueden sobrecargar más los forjados existentes en el edificio, construir una casa y conseguir un buen aislamiento, crear una cubierta – jardín con volúmenes y que drene bien, o construir un rascacielos? Pues este es el producto que necesitais y se llama hormigón aligerado.

Hay muchos tipos de hormigón aligerado y dependiendo de la densidad del mismo se pueden clasificar en estructurales y no estructurales. Los de muy baja densidad, alrededor de 600 kg/m3, no pueden soportar cargas y por lo tanto se utilizan para zonas no transitables. Suelen fabricarse con perlita, un polímero de estireno o, como se conoce de forma común, bolitas blancas de porespán. A partir de una densidad de 1.400 kg/m3 podemos empezar a hablar de los hormigones aligerados estructurales.

En este tipo de hormigones el árido común, que da al hormigón una densidad de alrededor de 2.300 kg/m3, se sustituye por arlita, que es una cerámica expandida porosa. Es esta porosidad la que le confiere tantas ventajas a este material, es drenante, aisla térmicamente, es ligera y resistente a la vez.

Sólo a base de arlita, sin añadirle cemento, se pueden crear bonitas cubiertas ajardinadas en las que se sustituye la grava de drenaje y se consigue una cubierta más ligera. Si la mezclamos con cemento y arena, podemos fabricar morteros y hormigones para recrecidos que nos permitan rehabilitar forjados sin sobrecargar la estructura existente o aislar una cubierta térmicamente. También se suele utilizar mucho en la construcción de edificios de gran altura, como por ejemplo en la Torre Picasso de Madrid, ya que a medida que se van construyendo pisos la estructura se va sobrecargando más. Al sustituir el hormigón convencional por hormigón aligerado construímos estructuras más ligeras con la misma resistencia.

Pues sólo me queda despedirme por hoy sin olvidar que tenemos que seguir aprendiendo de los romanos. Que tengáis un buen día.